
¡Larga vida al rey!

¡Larga vida al rey!

Guerra de arena… ¿quién ganará?

Pero un beso de amor, no se lo doy a cualquiera… ¡y menos un beso caribeño!

Qué maravilla de playas, qué aguas, cristalinas, de un azul turquesa que te deja “obnubilado”. Aquello era un auténtico paraíso.

Para que veáis lo morenitos que nos pusimos en el Caribe
. Eso sí, con supreprotección a todas horas, que pegaba y achicharraba que daba gusto…














